Parighasana - Postura de la Traviesa

Parigha significa en sánscrito la barra usada para atrancar y cerrar una puerta.

Técnica

De rodillas, los tobillos, pies y rodillas juntas. Los brazos extendidos a los lados en línea con los hombros, las palmas de las manos vueltas hacia abajo. Sobre la rodilla izquierda, la pierna derecha extendida lateralmente, manteniendo la rodilla en línea con el tronco, vuélvase el pie hacia el lado. La pelvis retrovertida y en posición frontal. El pecho expandido, la cabeza erguida. El pie izquierdo en prolongación a la pierna, apoyándose en el talón y borde externo. La rodilla girada hacia arriba. Toda la pierna izquierda en rotación externa.

Inspirando, elevar el brazo derecho a la vertical estirando toda la columna vertebral y abriendo el costado izquierdo, reteniendo, reforzar la orientación pélvica (retracción del abdomen y contracción de nalgas).
Espirar e inclinar el tronco desplazando las caderas a la izquierda, al mismo tiempo que el tronco se inclina hacia la pierna extendida conservando la pelvis su posición frontal; la palma de la mano derecha se desliza hasta contactar con la pantorrilla y si el cuerpo lo permite, llegar hasta el tobillo; la cabeza puede girar mirando hacia arriba.
Para volver a la posición inicial inspirar al mismo tiempo que el tronco se eleva, las caderas se van situando en linea con el cuerpo y la cabeza deshace el giro. Espirar llevando los brazos a su posición inicial.
Llevar la rodilla izquierda junto a la derecha y relajar en la posición del niño (shashankasana), antes de realizar el ejercicio hacia el otro lado.

Variante II: Se elevan los brazos hasta que las palmas de las manos se juntan con los brazos estirados y la cabeza por el interior de ellos, abriendo el costado derecho desplazar las caderas hacia la derecha al mismo tiempo que el busto se inclina hacia la pierna extendida.

Nota
Evitar forzar la inclinación para no perder la posición pélvica, ni la rotación externa de la pierna extendida.

Respiración
Respirar libremente relajando las tensiones musculares del lado estirado, lo que permitirá una mayor apertura lateral a la siguiente respiración.

Duración
Permanecer en esta posición de 30 a 60 segundos respirando normalmente.

Concentración
La atención debe dirigirse a la columna vertebral. La meditación estática se realizará concentrándose sobre el centro del corazón (anahata chakra)

Beneficios
Gran estiramiento y apertura de los costados. Aumenta la capacidad respiratoria, desarrollando sobretodo el nivel costal. Permite la expresión de la sensibilidad. Ensancha la región pelviana y un lado del abdomen es extendido mientras el otro es flexionado lateralmente lo que mantiene los músculos y órganos abdominales en buenas condiciones y la piel de la región no cede, sino que permanece en excelente estado. El movimiento lateral de la columna vertebral traerá buen alivio a quienes padezcan de rigidez lumbar.
Esta postura fortalece los músculos laterales de la cintura, le quita la grasa superflua y tonifica el abdomen y los nervios de la espina dorsal.
Es una postura ideal para las personas que padecen escoliosis (desviación lateral de la columna) desarrollándola principalmente hacia el lado contrario de la curvatura.

Plano energético
En esta postura el tórax se expande completamente y el centro del corazón encuentra paz y armonía, aumentando el nivel de sensibilidad al liberar los bloqueos energéticos a lo largo de la espina dorsal. El centro sutil que se activa con esta postura es anahata chakra.

  © 2011 Eva Quevedo Ruiz

Subir