Maha Yoga ranayama - Gran Respiración Yóguica


Pranayama de meditación que conjuga la respiración y la concentración en la idea elegida.

Etimología:
Maha significa grande. Yoga: yoga. Pranayama: respiración controlada.

Práctica:
* Adoptar una de las posiciones adaptadas según necesidad.
* Mantener la columna vertebral recta, sin esfuerzo, lo más confortable posible.
* Expulsar el aire y al final bajar la cabeza para vaciar bien los pulmones. Una vez hecho permanecer a vacío hasta que el organismo demande la inspiración y
cuando se presente, elevar lentamente la cabeza, lo que pone en movimiento la inspiración, primero en la zona inferior donde se inicia, dejándola que tenga lugar.
* Después expansionar la zona costal y elevar la caja torácica. Inspiración a fondo facilitada por el retroceso del cuello. Cuando el aire deje de entrar, presionar con las manos sobre la zona donde apoyan (sin levantar los hombros, elevación torácica), permitiendo así sobre-inspirar, introduciendo una mayor cantidad de aire en la parte superior de los pulmones, donde nunca llegaría si no es de esta manera.
* Tras ello, dejar que los pulmones guarden el aire por sí solos. Llegado el momento de espirar, mantener la presión de las manos para que el tórax no descienda. El abdomen se retraerá y el aire saldrá. Cuando el aire deje de salir, relajar progresivamente las manos y el tórax descenderá, continuando la expulsión. Y de nuevo, cuando ya no haya nada que expulsar, dejar que la cabeza caiga hacia delante y todavía habrá aire que salga.
* Permanecer en vacío hasta que los pulmones pidan de nuevo, por sí mismos, la inspiración. Entonces elevar la cabeza y comenzar un nuevo ciclo.
* Al siguiente ciclo, una vez que la cabeza se eleve, mantenerla ya inmóvil durante las siguientes fases.

* Concentrarse en la siguiente idea: en el momento en el que la inspiración inferior se inicia, pensar que por medio de ella se recibe la energía necesaria para toda la vida fisiológica, todo lo que representa la vida del cuerpo, sus funciones.
* Acto seguido, cuando las costillas se entreabren, tiene lugar la inspiración media, que abastece de la energía necesaria para el cumplimiento de la tarea humana, el desarrollo de la sensibilidad, la percepción del mundo y de los demás.
* Cuando la zona alta de los pulmones se llena, la inspiración superior genera la energía necesaria para toda la actividad mental, la ya adquirida en el hombre y toda aquella (inteligencia intuitiva, comprensión) que en forma de promesa deberá cumplir.
* Mantener consciente de todo ello durante los instantes de cese respiratorio a pulmones llenos.
* Cuando la espiración inferior aparezca, pensar que todo aquello que no beneficia al cuerpo, que impide la armonía de sus funciones, se expulsa y se aleja sin esfuerzo.
* Durante la espiración media todos los sentimientos de sumisión y aflicción tienden a alejarse.
* Cuando la espiración superior aflore, todos los pensamientos negativos, dudas, confusiones, carruseles mentales, se desalojan y diluyen por el mero hecho de expulsar.
* Durante los instantes de cese respiratorio a pulmones vacíos, experimentar y vivenciar la calma y ausencia de toda actividad.
* Cuando tenga lugar la inspiración, pensar: esto es la inspiración, ella penetra en mi, me eleva, me hace vivir, me beneficia y cuando se espira, pensar: esto es la espiración, todo lo que no es útil a la vida, lo que me inquieta y preocupa, se expulsa de mí, se purifica.
* Continuar respirando de esta manera, dando gracias. Conservar el proceso de respiración y la concentración en la idea descrita.
* Cuando se haya asimilado el significado de la respiración en el plano espiritual, el inmenso regalo que se recibe en cada inspiración y el inmenso favor en cada espiración, uno se encontrará totalmente inmerso en ella, y como en oración silenciosa, elevado hacia las esferas del alma.

Efectos:
Gran actividad pulmonar. Calma el sistema nervioso y emocional. Induce la concentración y la contemplación (Samyama).

  © 2011 Eva Quevedo Ruiz

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