Viloma pranayama


Expandiendo la capacidad pulmonar

Un método fácil de expandir la duración de la inspiración y la espiración es a través de Viloma pranayama. En esta práctica, la respiración se interrumpe mediante varias pausas tanto en la inhalación como en la exhalación o en ambas, lo que da un mejor control del fluido del aire y es una excelente práctica de preparación para el método de nadi sodhana y de bhastrika.
En una respiración normal, la inhalación y la exhalación fluye suave y regularmente.

Viloma significa: ir en contra del fluido natural, y pranayama, significa interrumpir el fluido natural en la inhalación y la exhalación.

Técnica 1: Interrupción de la inhalación.
La técnica se puede practicar en la postura de savasana (postura del cadáver) o en cualquiera de las posiciones sentadas mientras se hagan cómodamente.
Relajar todo el cuerpo y practicar kaya stairyan (inmovilidad y conciencia corporal) durante unos minutos y tomar conciencia de cada inhalación e exhalación; cuando sentimos que la respiración se ha estabilizado, actuar de la siguiente manera: inhalar: pausa; inhalar nuevamente: pausa; inhalar nuevamente: pausa y continuar de esta manera hasta que se sientan los pulmones completamente llenos. (las inhalaciones deben ser cortas)
Debemos asegurarnos que el diafragma y el abdomen permanecen firmes después de cada pausa (el abdomen no debe ni subir ni bajar o perder aire); nos podemos imaginar o visualizar para ayudar en la práctica que con cada inhalación subimos un escalón de la escalera.
Cuando hayamos completado la inhalación sintiendo completamente llenos los pulmones, exhalar suavemente hasta que sintamos los pulmones completamente vacíos.
Completar once vueltas o menos si sentimos tensión y continuar durante algunos minutos con la respiración natural

Técnica 2: Interrupción de la exhalación
Esta práctica es la misma que la técnica primera, excepto se hace una suave y completa inhalación y la exhalación se efectúa haciendo pausas hasta que los pulmones se vacíen completamente. El número de pausas depende de cada persona pero lo normal es hacer entre tres y cinco.
En esta práctica podemos imaginar o visualizar que con cada exhalación bajamos un escalón.
Completar once vueltas o menos si sentimos tensión y continuar durante algunos minutos con la respiración natural.


Técnica 3: Interrupción la inhalación y la exhalación
Esta técnica combina las dos anteriores, interrumpir la inhalación y la exhalación.
Inhalar: pausa – inhalar: pausa -, siguiendo de esta manera hasta que los pulmones estén llenos; después exhalar: pausa – exhalar: - pausa, hasta vaciarlos completamente.
Tratar de mantener total control abdominal pero nunca usando la fuerza. Se puede hacer una respiración normal después de cada vuelta, hasta completas once.
Lo mismo que en las dos técnicas anteriores, las respiraciones deben ser cortas y sin esfuerzo; podemos visualizar o imaginar que subimos y bajamos los escalones de una escalera.

Nota: El número de pausas en cada inhalación o exhalación es de tres a cinco, pero en cada una de las tres técnicas de puede ir incrementando o decreciendo en el número de pausas. También se puede incrementar la potencia de la respiración. Cortas pero potentes pulsaciones respiratorias, prepara la musculatura pulmonar para la práctica de bhastrika y kapalbhati pranayama.

Técnica 4: Respiración rítmica
La respiración rítmica nunca es constante ya que continuamente cambia en respuesta a las demandas del cuerpo y la mente. Por ejemplo: mientras dormimos, andamos, montando en bicicleta o trabajo mental, el ritmo, la profundidad, y la duración de la respiración puede variar; las enfermedades y las alteraciones de los estados mentales también se reflejan en la respiración. Por lo tanto, a lo largo del día el ritmo del día está constantemente cambiando con o sin nuestro conocimiento.
La respiración rítmica produce un efecto cambiante sobre la mente y las emociones y puede usarse en cualquier momento para estabilizar la mente, durante periodos de tensión mental. Ambos, cuerpo y mente responden positivamente a una respiración rítmica y regular.

1º) Respiración abdominal – ritmo 1:1
Sentados en una asana confortable con la cabeza y la columna derecha (también se puede hacer en savasana), practicar kaya sthairyam (inmovilidad absoluta del cuerpo físico) durante algunos minutos.
Ser consciente de la respiración natural, conciencia simplemente de la inspiración y la expiración, sin tratar de controlarla; sentir si la inspiración o la expiración es más corta o más larga o si ambas son iguales, tomando nota mental de cada cambio que pudiera ocurrir ya que sin este conocimiento no podemos empezar a regular la respiración.
Después, inspirar abdominalmente contando hasta cuatro y expirar contando hasta cuatro (aproximadamente en cuatro segundos), continuando esta práctica durante algunos minutos; lo podemos hacer cantando el mantra OM mentalmente (cuatro veces) tanto en la inspiración como en la expiración.
Continuar durante cinco minutos o hasta que notemos que la respiración se suaviza y equilibra, siendo consciente en todo momento de nuestro cuerpo y de todo lo que nos rodea, después abrir despacio los ojos.

2º) Respiración yóguica – ritmo 1:1
Sentados en una asana confortable o en savasana, practicar kaya sthairyam algunos minutos hasta que la respiración se estabilice y siendo consciente del fluido natural de la respiración, comenzar la respiración yóguica – inspirando primero desde el diafragma, después expandiendo la cavidad del pecho llenando los pulmones y expirando en orden inverso.
La respiración debe ser en todo momento confortable y sin esfuerzo.
Contar el tiempo que tomamos en completar una inspiración, después hacer lo mismo con la espiración hasta sentir que ambas están equilibradas
También podemos repetir el mantra OM (1:OM, 2:OM, 3:OM..), tanto en la inspiración como en la expiración durante cinco minutos siendo consciente en todo momento como la respiración fluye libre y relajadamente a través de la garganta.
Relajar la posición y abrir los ojos.






  © 2011 Eva Quevedo Ruiz

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