Swami Sivananda Saraswati


Swami Sivananda Saraswati, nació en el amanecer del día 8 de septiembre de 1.887, en la ciudad de Pattamadai al sur de la India. Su padre era devoto de Shiva y su madre una campesina; ambos muy religiosos vieron llegar el nacimiento de su tercer hijo con gran alegría poniéndole el nombre de Kuppuswami, pues antes de su nacimiento tuvieron toda clase de buenos augurios referente a su vida.

Desde muy pequeño se complacía siendo generoso con todos los que le rodeaban e incluso toda clase de animales iban a comer de su mano. Sintió desde muy temprana edad afán de aventuras, desapareciendo de su casa en varias ocasiones, durante tres o cuatro días, para ir a visitar los templos. En la escuela aprendía los más diversos temas con el mismo entusiasmo que hacía todo lo demás.

Estudió medicina, en el Tanjore Medical College, graduándose con brillantez y eligiendo su primer destino en Malaya lugar donde existía una gran necesidad de doctores. En el Senawang State Hospital tuvo la oportunidad de atender a un noble saddhu (hombre de ciencia) que había caído enfermo, quien encontrando en él algo muy especial, le dijo que brillaría en el mundo como un maestro y le regaló libros de Shankarachaya, Swami Vivekananda, etc...

La lectura de aquellos libros le hizo ver con claridad cual era su camino, dejó su trabajo, volvió a India y renunciando a todo lo que poseía, se dirigió a la ciudad santa de Varanasi en busca de Dios, siendo iniciado en Marzo de l.924 por Sri Swami Vishwananda Saraswati en el Sannyasa Dharma con el nombre de Swami Sivananda Saraswati.

Viajó incansablemente por toda la India fundando numerosas instituciones y hospitales; escribió cerca de 200 libros sobre yoga, salud y vida espiritual.

Alcanzó Mahasamadhi en Rishikesh en 1.963, dejando sus últimas palabras dirigidas a sus discípulos: “La felicidad llega cuando el ser individual se funde con Dios”.

  © 2011 Eva Quevedo Ruiz

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