Parvatasana - Postura de la Montaña


La palabra “Parvatha” significa montaña y gracias a la práctica de esta asana el cuerpo puede adquirir una estabilidad similar a la de una montaña.

Técnica: De pie, con los pies separados distancia de caderas y paralelos, flexionar el tronco hacia delante; colocar las palmas de las manos, con los dedos bien abiertos (con el dedo corazón mirando al frente) en el suelo, alineadas entre si y con los pies de manera que el cuerpo forme como los dos lados de un triángulo, levantar la pelvis con el cóccix apuntando hacia arriba.
Mantener estiradas las piernas y las rodillas, las plantas de los pies y los talones en el suelo; levantar las caderas mientras la cabeza y el tronco descienden hacia el suelo, si es posible, hasta que la coronilla lo toque.
(Se puede apoyar la cabeza sobre un cojín)

Trabajo en la postura: Mantenga el peso equilibrado entre ambas manos y pies, mueva hacia dentro la columna vertebral y los riñones; desde el diafragma estire el abdomen hacia arriba y el pecho hacia el suelo.

Nota: Se pueden practicar diversas fases dinámicas de esta postura, con el fin de conseguir un beneficio mayor en la fase estática:

a) andar gradualmente con las manos hacia los pies después apartarlas, separándose, lo más lejos posible.
b) mover los talones hacia arriba y hacia abajo.
c) levantar, simultáneamente, la pierna dcha. y el brazo izdo. Hacer lo mismo, una segunda vez, con el brazo dcho. y la pierna izda.

Contraindicaciones: Inflamación crónica de las rodillas.

Beneficios: Fortalece los músculos y nervios de brazos y piernas, alivia las molestias de los espolones del calcáneo, refuerza los tobillos y modela las piernas, favorece la desaparición de la rigidez en los omóplatos y caderas y la artritis en los hombros.
Tonifica e irriga los nervios y músculos de la columna; incrementa el riego sanguíneo del corazón a la cabeza rejuveneciendo las células cerebrales, se regulariza el ritmo cardiaco.
Es una excelente postura para aquellas personas que no pueden realizar la postura sobre la cabeza la Las personas afectadas de alta presión sanguínea pueden ejecutar esta asana.

Plano Energético: Los bloqueos de energía que habitualmente se encuentran en las axilas e ingles son totalmente eliminados. El estiramiento de las piernas revitaliza Vajra nadi (la contraparte sutil del nervio ciático).
La posición relajada del cuerpo hace que la energía llegue hasta los centros sutiles superiores del cerebro.
Todos los factores contribuyen a un flujo ininterrumpido de energía, desde la base de la columna hasta la cabeza con una particular intensidad en visuddhi chakra.
Es una postura más regenerativa que meditativa.

  © 2011 Eva Quevedo Ruiz

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