Padmasana - postura del loto



La flor es un símbolo muy relacionado con el despertar espiritual; la planta produce únicamente una flor, disponiendo en su seno la combina-ción de energías femeninas y masculinas.

Podemos considerar la analogía de la planta con la postura de la manera siguiente:

* Las raíces de la flor hundidas en el lodo representan en el cuerpo la zona visceral, genital, el aspecto no consciente, oculto pero al mismo tiempo el origen fundamental.
* El tallo representa la columna vertebral y el ascenso de la conciencia-energía desde la profundidad hasta la luz.
* La flor representa la cabeza y el despertar a la dimensión espiritual, a la pura conciencia.

Técnica: Sentados en el suelo con las piernas separadas en forma de “V”.
Doblar la pierna derecha, rodilla completamente flexionada a la vertical (lo que evitará luxaciones), pasar el brazo derecho por delante de la pierna flexionada, tomando con la mano el borde externo del pie, elevarlo del suelo, llevando la rodilla hacia atrás, todo lo que sea posible; colocar el empeine del pie derecho sobre el muslo izquierdo, en contacto con la ingle; la planta queda mirando hacia arriba y el talón e contacto con el hueso pélvico; la rodilla derecha debe quedar apoyada en el suelo.
Doblar la rodilla izquierda todo lo que sea posible a la vertical, tomando el pie como se ha explicado anteriormente, depositarlo en la parte superior del muslo derecho, cerca de la ingle derecha.
Asentada la base por medio de la disposición de piernas, rectificar la columna vertebral, alzar el pecho y mantener la cabeza erguida; las manos forman un mudra.
Bien ajustada la posición tomar conciencia de la inmovilidad. Repetir la posición cambiando el orden de las piernas.

Nota: En la postura final, ambas rodillas deben permanecer en contacto con el suelo. Si no fuera así, utilizar un cojín colocándolo en forma de cuña debajo de las nalgas, lo que ayudará a elevar y enderezar el tronco y a que las rodillas se apoyen en el suelo.

Beneficios: La estabilidad de la base y la rectitud de la columna vertebral tiene un efecto calmante sobre el sistema nervioso y un efecto benéfico sobre el sistema endocrinológico favoreciendo el equilibrio emocional; estabiliza la mente y desarrolla la concentración; canaliza las energías, influenciando la expansión de conciencia y el despertar espiritual.
Reduce cualquier rigidez de tobillos y rodillas; se incrementa el riego sanguíneo sobre la zona lumbar y sobre la región abdominal, principalmente los órganos genitales y los sistemas de excreción (sistema urinario, riñones, suprarrenales, colon), con su consecuente tonificación, producto de la disminución de la velocidad de la circulación sanguínea en las piernas; cura la indigestión, la falta de apetito y el estreñimiento.

Concentración: En la respiración o en ajna chakra

Contrapostura: Movimiento de la mariposa

Contraindicaciones: Artrosis de rodillas, crisis inflamatorias de rodilla y venas varicosas

Plano energético: Padmasana es una de las principales posturas adoptadas en las prácticas de pranayama y de meditación; esto se debe a hecho de que la columna vertebral se mantiene recta, lo que permite que la energía se mueva libremente desde mooladhara chakra (centro sutil activado en esta postura) hasta la base de la cabeza y de ahí al cerebro.
La completa simetría del cuerpo suministra una armoniosa distribución de la energía y un perfecto equilibrio entre las corrientes negativa y positiva que inciden sobre los cuerpos material y sutil. El flujo de energía en los miembros inferiores se constriñe debido al bloqueo de las piernas.

Con la práctica de mudras y bandhas se consiguen todos los efectos del pranayama en esta postura.

  © 2011 Eva Quevedo Ruiz

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