Navasana - postura de la barca



Esta postura evoca la apariencia de una barca (nava) con remos. En navasana el cuerpo obtiene un excelente equilibrio, como el que necesita encontrar una barca para navegar sobre el agua.

Navasana es una postura energetizante y sus efectos se manifiestan de forma directa sobre el cinturón abdominal. La práctica de este asana favorece la relajación y la interiorización.

Practica: Sentado en el suelo con las piernas estiradas y juntas hacia el frente. (dandasana)
Colocar las palmas de las manos en el suelo a la altura de las caderas, con los dedos apuntando hacia los pies; mantener la espalda y los brazos rectos.
Inspirar, torácicamente, mediante una contracción del abdomen y la región lumbar, inclinar la columna recta hacia atrás al mismo tiempo que se van elevando, extendidas, las piernas y los dedos de los pies apuntando hacia el frente; tratar de mantener el ángulo recto que forman en la posición de partida el tronco y las piernas.
El pecho erguido, el mentón hacia la garganta y la nuca como prolongación de la columna vertebral.
Al mismo tiempo, estirar los brazos hacia delante, manteniéndolos paralelos al suelo y entre sí.
En este asana el cuerpo se equilibra únicamente sobre los glúteos y las piernas que se mantienen en un ángulo de 60º con respecto al suelo; los pies deben mantenerse más altos que la cabeza.
Al espirar, bajar los brazos apoyando las manos en el suelo, descansar los pies y relajar el tronco apoyando la espalda en el suelo.

Nota: En caso de debilidad de la espalda, entrar y salir de la postura con las piernas dobladas; mantener el sacro firme y apretado; la parte posterior de las piernas y los talones estirados.
Otra posibilidad es partiendo de la posición de tumbados boca arriba, inhalar y levantar del suelo al mismo tiempo las piernas, la cabeza, los brazos y el tronco (optativo: tensionar los puños y el cuerpo).

La cabeza no debe levantarse del suelo más de treinta centímetros, los brazos deben mantenerse al mismo nivel y en una línea con los dedos del pie; mantener esta posición hasta que los músculos abdominales empiecen a temblar; volver lentamente a la posición original y relajar todo el cuerpo.

Respiración: Inspirar al levantar el cuerpo y espirar al bajar; kumbaka interno (retención del aliento dentro de los pulmones) en la posición intermedia.

Duración: Mantener la postura de 20 a 30 segundos e ir incrementando el tiempo pulatinamente.

Concentración: En la zona abdominal; fijar la atención en un punto para mantener el equilibrio.

Contrapostura: Bhujangasana (cobra)

Contraindicaciones: Desplazamiento de los discos vertebrales; problemas nerviosos; ciática; estados avanzados de embarazo

Beneficios: Esta asana conserva fuerte la espalda tonificando los nervioc epinales; fortalece la musculatura abdominal,piernas y brazos; es excelente para relajar los músculos y articulaciones.

La postura tiene un efecto benéfico sobre el aparato digestivo, particularmente sobre los intestinos, favoreciendo la evacuación y tonificando los riñones.
Ayuda a eliminar parásitos estomacales e intestinales y mejora el funcionamiento digestivo al estimular el movimiento peristáltico intestinal.
Es útil para las personas tensas y nerviosas, pues produce una relajación inmediata.

Plano energético: Produce una poderoso movimiento de energía en la zona sacrolumbar y en la base de la espina dorsal y la energía retenida en el centro raíz conocido como muladhara chakra puede ser canalizada en dirección ascendente a través de los diferentes centros espinales, hasta llegar al centro sutil del cuello. (vishuddhi chakra)



  © 2011 Eva Quevedo Ruiz

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