Meditación Vipassana



Hablar de Vipasana es hablar de Meditación, el corazón de la enseñanza del Buda: “Buda Drama”. Una enseñanza pragmática que rehuye las especulaciones metafísicas y las elucubraciones teológicas. Una enseñanza que se concreta en una técnica muy depurada por la propia experiencia del Buda: la Meditación Vipasana.

Su enseñanza se resume en las CUATRO NOBLES VERDADES, que expuso en su primer sermón en Isipatana (Sarnath), cerca de Varanasi dos meses después de su definitiva iluminación:

* La primera Noble Verdad es dukka, la naturaleza de la vida es sufrimiento
* La segunda Noble Verdad es el origen de dukka, el deseo o sed de vivir acompañado de todas las pasiones y apegos.
* La tercera Noble Verdad es la cesación de dukkha, alcanzar el Nirvana, la Verdad Absoluta, la Realidad última.
* La cuarta Noble Verdad es el Sendero que conduce al cese del sufrimiento y a la experiencia del Nirvana

Este sendero comprendido en la cuarta Noble Verdad es el Sendero Medio llamado así por evitar los dos extremos, tanto la búsqueda de la felicidad a través de los placeres sensuales, como la mortificación de uno mismo.

Este Sendero Medio es llamado el Noble Óctuplo Sendero, ya que consta de ocho factores, que son:

Sabiduría
1.
Recta comprensión (samina ditthi)
2. Recto pensamiento (samma sankappa)
Conducta ética
3. Rectas palabras (samma vaca)
4. Recta acción (samma kammanta)
5. Rectos medios de vida (samma ajiva)
Recta concentración
6. Recto esfuerzo (samma vayama)
7. Recta atención (samma sati)
8. Recta concentración (samma samadhi)

Estos ocho factores no son separados y deben desarrollarse simultáneamente, ya que todos ellos están estrechamente relacionados entre sí, y cada uno contribuye al cultivo de los otros.

Su finalidad es el desarrollo y perfeccionamiento de los tres principios capitales del adiestramiento y disciplina budistas: La sabiduría (prajña), la conducta ética (sila) y la disciplina mental (samadhi)
Anapanasati yoga. La instrucción sistemática que Buda impartía a sus discípulos para la práctica de la Meditación Vipasana se encuentra el Gran Discurso de los Fundamentos de la Atención.

* La Contemplación del cuerpo
* La contemplación de las sensaciones
* La contemplación de la mente
* La contemplación de los contenidos de la mente

Tradicionalmente se utiliza “anapanasati” como ejercicio inicial de concentración y los preliminares de la práctica serían:
* Un lugar tranquilo y silencioso
* Preferiblemente la posición de sentado con las piernas cruzadas
* Cuerpo derecho, pero no tirante ni rígido
* Los ojos cerrados suavemente o semi-cerrados
* Las manos colocadas en el regazo, el dorso de la mano izquierda sobre la palma de la mano derecha
* La cabeza derecha, ligeramente inclinada hacia abajo, y la nariz perpendicular al ombligo.

El siguiente factor es el lugar para fijar la atención: la clave de la práctica es fijar la atención de forma natural, continua y consistente en el punto de las fosas nasales donde se siente que entran y salen las inhalaciones y exhalaciones, manteniendo el meditador la atención en la sensación de contacto del aire en este punto.

Para ayudar a desarrollar esta meditación se realizan ocho pasos progresivos: Conteo, seguimiento, contacto, fijación, observación, alejamiento, purificación y retrospección. Los ocho cubren el curso completo del desarrollo meditativo hasta alcanzar el estado de arahat, pero para pasar a Vipasana no se precisa desarrollar los ocho pasos o estado de absorción de la mente, sino que basta conseguir el tercer paso o de contacto

* Conteo, para personas que nunca han practicado
* Seguimiento, significa seguir la respiración con la mente
* Contacto, cuando se mantiene la atención plena en la respiración, ésta llega a ser más sutil y más tranquila, volviéndose cada vez más fina hasta que parece que ha cesado

Una vez conseguido el grado de concentración suficiente y manteniendo las facultades mentales en estado de máxima receptividad, se pasa a observar con atención concentrada todos los fenómenos sensoriales y mentales que surjan. Literalmente es una toma de conciencia de la fugacidad de todos los fenómenos surgir y desaparecer, que nos revelan su esencial impermanencia.

Esta vivencia es la visión global o Vipasana.
Al entrar en contacto con los objetos del mundo a través de nuestros sentidos físicos y mentales, se produce una sensación. Sobre la base de esta sensación surge luego la codicia o la aversión: avidez por prolongar o rechazar la sensación según sea ésta.
Aquello que percibe el objeto es “sensación”. Su característica es percibir, la esencia de la experiencia. Pero percibir las sensaciones no es suficiente para hacer desaparecer el autoengaño, es esencial comprender las características de todos los fenómenos: Anicca, dukka y anahata.

El trabajo de Vipasana consiste en observar con visión clara y penetrante lo que está sucediendo en el cuerpo, en el momento mismo de suceder. Empieza al nivel de las percepciones físicas más evidentes y progresa por la observación atenta de todos los mecanismos y procesos sensoriales y mentales, hasta abarcar la totalidad del organismo en sus dos aspectos: físico y mental.

Con la visión clara o percepción cada vez más aguda de los procesos físicos, se va adquiriendo conciencia del continuo fluctuar y suceder de todos los fenómenos físicos y mentales. Gradualmente se adquiere conciencia de la fugacidad de todos ellos: Anicca o la impermanencia radical de todo lo que existe, cuyo efecto es purificador para el sistema psicomental: deseos, aversión, ansias, temores, esperanzas, etc... Efectos no sólo mentales, sino también físicos.

Ahmed El Khadri

  © 2011 Eva Quevedo Ruiz

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